La búsqueda

“Es indudable que es del encéfalo y solo del encéfalo, de donde surgen nuestros placeres, alegrías, risas y bromas, así como nuestras penas, dolores, tristezas y lágrimas. Concretamente, a través de él, pensamos, vemos, oímos y distinguimos lo feo de lo hermoso, lo malo de lo bueno, lo agradable de lo desagradable… Es lo mismo que nos vuelve locos o delirantes, nos inspira miedo o pavor, ya sea de día o de noche, nos produce insomnio, errores inoportunos, preocupaciones sin sentido, falta de motivación y actos contrarios a nuestros hábitos.”

Hipócrates de Cos. Siglo V a.C.
Como podéis leer ahí arriba la humanidad lleva ya mucho tiempo relacionando la condición humana con un órgano esencial para la vida inteligente superior, el encéfalo. La primera vez que leí esta cita me resulto increíble que ya en el siglo V a.C. alguien definiese una relación tan directa entre algo tan, aparentemente, etéreo como puede ser la alegría o la tristeza con lo orgánico. Sin embargo, aun habiendo trascurrido 25 siglos desde esa cita, es en estos últimos tiempos cuando parece ser que la ciencia está respondiendo con cierta solidez los enigmas que plantea el funcionamiento de este órgano. Este increíble avance se lo debemos al desarrollo de nuevas tecnologías que apoyan y abren nuevas vías de estudio, y a la creación de grupos de investigación donde se fomenta la convivencia de distintas disciplinas (como pueden ser la química, la biología, las matemáticas, la psicología, entre otras), todas focalizadas hacia el mismo problema.
Aunque caigamos en muchas ocasiones en la atribución de algo espiritual al ente humano, cada vez son más los estudios que apuntan en la dirección contraria. Es algo lógico que un trozo de materia como es el encéfalo este atado a todas las leyes que hemos ido definiendo para la demás materia que nos rodea. Este es el motivo por el que el estudio y solamente el estudio del encéfalo, desde una posición interdisciplinar, nos permita obtener una teoría global del procesamiento cognitivo humano.
Desde hoy doy la apertura en este blog para ir recopilando todos los datos que ayuden en la formación de esa teoría. Espero que aprendamos juntos y sobre todo que nos entretengamos.
Creditos de la foto: Cerebro de rafa2010 (bajo licencia creative commons)

3 thoughts on “La búsqueda

  1. Muy cierto lo que dices, y muy acertada también la frase de Hipócrates, y más teniendo en cuenta la época de la que hablamos.

    Las lesiones en diferentes estructuras cerebrales se corresponden con alteraciones cognitivas y conductuales diferentes, en función de la zona dañada. La alteración de de los neurotransmisores mediante psicofármacos o drogas, también nos hacen ser diferentes. Del mismo modo ocurre con la estimulación eléctrica de las diferentes áreas.

    Conceptos como los de alma o espíritu han quedado desfasado (más allá del lenguaje popular), puesto que eran utilizados para explicar cosas que hoy día podemos explicar atendiendo al funcionamiento cerebral y mental (entendida la mente como el producto de la actividad cerebral). Somos nuestro cerebro. Y sin cerebro no somos nada. Al menos que se sepa.

    Aunque, ojo, esto no quiere decir que debamos centrarnos exclusivamente en el cerebro para entender cómo pensamos, sentimos o nos comportamos. Podriamos pecar de reduccionismo, y perderiamos de vista propiedades emergentes que no podemos analizar a un nivel tan inferior, perdiendo, por tanto, capacidad explicativa.

    Y, al hilo de la frase de Hipócrates, aunque incluso más extrema:

    En el mundo externo no hay sonidos, ni olores, ni colores. Allá afuera no existen amarillos, ni rojos, ni azules, como los percibimos y apreciamos, sino ciertas frecuencias que traducimos a policromías. La realidad es más mágica aun que el realismo mágico, porque vemos en total oscuridad, oímos en total silencio.

    Rodolfo Llinás(neurocientífico colombiano)

    Siento el tocho, jeje.

  2. Efectivamente no debemos de centrarnos unicamente en el cerebro para lograr dar respuesta a todas la incognitas que nos plantea su estudio. Para estudiar el comportamiento del ser humano debemos introducirlo en su contexto, es decir, en su ambiente, y analizar también los frutos de su relación con ese ambiente, las propiedades emergentes que has mencionado.

    Esto es bastante interesante puesto que nos situa en una especie de uno con lo que nos rodea. Tras una etapa en la que parecia que todo nuestro ser estaba regido por la genetica, parece ser que se esta avanzando y descubriendo mucho de nuestro desarrollo en relación con nuestro ambiente y de como la influencia de este puede desencadenar un fenomeno u otro.

    jaja me ha encantado la frase de Llinás, la verdad es que es algo bastante curioso pero cierto. Me ha recordado a un principio fisico (que alguno no tenga reparos en colgarme si me equivoco) que dice que nada existe mientras alguien no lo defina. Como el gato de Schrödinge en su caja, el gato esta vivo y muerto hasta que abramos la caja y lo miremos (definamos). (por si no lo conoces: http://es.wikipedia.org/wiki/Gato_de_Schr%C3%B6dinger )

    Bueno no te preocupes xD, yo tambien te escribi un buen tochazo por tuenti . Saludos!

  3. Sí, habia leido sobre el gato de Schrodinger XD
    Sobre la influencia del ambiente, cada día sabemos más incluso sobre la influencia del ambiente en la propia herencia genética, por ejemplo ayudando a activar genes
    En campo en alza relacionado con esto es la Epigenética.
    A ver si Lamarck no estaba tan tan equivocado como creíamos…(jeje, no soy lamarckiano eh)

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